Books & Coffee

25 abril 2010

¿Qué mejor combinación que disfrutar de un libro acompañado por una buena pinta y en buena compañía?

 

Hace poco descubrí en el mítico barrio de la movida madrileña, un café bar de lo más peculiar y atractivo, pero del que salí con un libro bajo el brazo y con la grata sensación de que volvería pronto. Se trata de un bar regentado por una pareja de británicos al que la gente acude no solamente a tomar algo con algún amigo, sino que también se va a hablar y practicar ingles. De hecho, el local lo conocí gracias a un amigo londinense de mi hermano que nos recomendó encarecidamente el lugar, con el fin de poder practicar este importante idioma del que todos cojeamos de algún modo. Antes de atravesar la puerta, podíamos ya distinguir las inconfundibles voces “Tipical Spanish” de un grupo de jóvenes españoles que alzaban sus voces para intentar de una forma exagerada lograr la mejor articulación posible de los fonemas de este idioma que no es el nuestro. La sensación al adentrarnos fue de lo más agradable, se respiraba un ambiente relajado y amigable; mi hermano fue abriendo el camino hacia la barra al mismo tiempo que un incesante “Hello” salía de él, cada vez que se encontraba con alguien. Al final del camino, nos esperaba un chico de lo más “British” que nos sirvió “two beers with lemon” y nos propuso bajar al subsuelo para así descubrir la segunda parte de la historia. Nos encontramos mi hermano y yo con una cerveza en mano en una habitación repleta de estanterías y cajas con cientos de libros de todos los géneros: ficción, amor, viajes y los clásicos “como aprender a hablar inglés en tan solo 2 meses”. Recorrimos cada uno de los recovecos, tocando y descolocando cada uno de los tomos, topándonos con muchas españolas con la risa nerviosa al hablar entre ellas en otro idioma que no osarían hablar en plena calle y así hasta que finalmente nos decidimos por un libro cada uno. Escogí un policiaco de la reina del thriller, Mary Higgins Clark, Daddy´s Little Girl, por la facilidad a la hora de entender el argumento y la historia.

Conviene decir que estos libros son de segunda mano, su precio es bastante asequible, menos de 5 euros en la mayoría de los casos y también pueden intercambiarse por otros libros que llevemos nosotros mismos, un lugar divertido donde el espacio geográfico no entiende de fronteras y puede trasladarnos fácilmente a alguna librería del centro de Londres. Ya me contaréis que tal la experiencia!  Podréis encontrar esta librería-Bar en la calle Espíritu Santo, nº 37!

Anuncios